Como ya dijimos una firma digital es el equivalente electrónico de nuestra firma manuscrita.
Pero ¿cómo se consigue esto? ¿Qué posibilidades hay de que no se pueda falsificar si se trata de documentos importantes? ¿Qué seguridad tenemos de que no se duplique en otros papeles de los cuales no tengamos idea de su existencia, comprometiendo, como mínimo nuestro buen nombre o algo mucho peor?
La Función Hash
En realidad el secreto de la firma digital está en la encriptación que se consigue mediante la llamada función Hash, que es un algoritmo matemático que permite calcular los datos firmados digitalmente. Funciona de emisor a receptor para que a partir del valor conseguido al descifrar la clave de destino no se pueda obtener la clave origen.
En realidad existen dos claves la privada, del emisor, y la pública a la que pueden acceder los receptores del documento enviado con esa firma, así la función Hash permite comprobar la firma usando la clave pública correspondiente.
La firma digital está regulada en la Unión Europea por la Directiva 1999/93/CE

Fuente.: Wikipedia