La impresión a color se impone como el estándar en grupos de trabajo en las oficinas modernas. Aunque estas impresoras no son baratas, sí son rápidas y muy versátiles. La impresora FS-C5400DN puede tener un aspecto algo extraño, pero ofrece todas las funcionalidades necesarias en entornos de oficinas.
La altura de la máquina es significativa, pero su sección frontal, la cual incluye el panel de control, ofrece un gran espacio para las ranuras de salida de papel. Esto permite realizar los trabajos de impresión sin prestarles constante atención.
El panel de control, de excelente diseño, incluye una pantalla LCD retroiluminada, mostrando toda la información necesaria al mismo tiempo. Mediante el menú de navegación, muy intuitivo, se controlan todas las operaciones. También es posible consultar directamente el nivel del tóner y de los alimentadores de papel.
El depósito de papel en la base de la parte frontal acoge un máximo de 500 hojas, y un depósito multipropósito desplegable ofrece un espacio adicional para 150 hojas más.
Los conectores USB y Ethernet están dispuestos en la parte posterior. El tambor fotoconductor emplea el revestimiento cerámico patentado por Kyocera Mita, alargando su vida útil hasta las 300.000 páginas. Por tanto, prácticamente los únicos componentes a agregar son los cuatro cartuchos tóner (8000 páginas en blanco y negro, 6000 en color).
La velocidad de impresión es una de las más destacadas en la gama de impresoras láser color, rindiendo a satisfacción hasta en las oficinas con mayor volumen de impresiones (hasta 35 páginas por minuto A4 en color y B/N). Imprime a doble cara, y además, gracias a su dispositivo dúplex de serie.
La calidad de impresión es excelente. El texto en negro, a 600 ppp, se refleja límpio y nítido; los colores son intensos y llamativos. Incluso en calidad fotográfica los resultados resultan naturales.
Los costes de impresión son reducidos, llegando únicamente a la mitad del coste de sus competidoras, virtud reconocida en todas las máquinas Kyocera Mita.