Prácticas tan sencillas como imprimir el papel a doble cara, reciclar el
toner o utilizar folios y sobres reciclados bastan para ahorrar algunos
costes en la oficina. Se trata de acciones que hoy llevan a cabo la mayoría de las empresas, aunque no hace tanto tiempo que así sucede.
Los mensajes en
favor del reciclaje y en contra del derroche energético parece que por fin han calado en el ámbito empresarial, y no sólo por sus ventajas económicas. Así, desde la consultora malagueña Roadmap citan otro beneficio, más bien intangible: «El compromiso y sensibilización de los miembros de la organización con la no agresión al entorno donde operan». «Esto crea una conciencia que une a los miembros de una empresa, los identifica con los valores de la misma y, además, supone un mejora en su reputación corporativa, como organización responsable y comprometida con su comunidad», afirman. Los representantes de Roadmap, especializada en planes de responsabilidad corporativa, opinan que en el tejido empresarial malagueño puede ya hablarse de una verdadera conciencia de
reciclaje.
Las tres ‘R’
De hecho, afirman que cada vez más compañías deciden elaborar e implantar
programas medioambientales haciendo hincapié en el lema de las tres ‘R’: reducir, reutilizar y reciclar.
Otros consejos fácilmente aplicables en este sentido son favorecer el uso de la luz natural y lámparas de bajo consumo, revisar el pedido de la compra del material y separar los residuos que se generan, una práctica muy sencilla sobre todo en una
oficina, ya que la gran mayoría son de
papel y plástico.
Fuente:
diariosur.es